La LUNA es la luz nocturna. Se asocia a lo no visible, la sombra, a los valores que quedan ocultos. Podemos hablar de dualidad lunar pues tiene una parte iluminada y una parte oscura.
Dualidad que puede vivirse como ambivalencia: estado de ánimo, transitorio o permanente, en el que coexisten dos emociones o sentimientos opuestos, como el amor y el odio.
LA ENERGÍA DE LA LUNA NOS AYUDA A ENTENDER DIFICULTADES EN LAS RELACIONES CON OTROS.